10 platos rápidos con arroz para salir del paso

El arroz es una base perfecta para una comida o una cena rápida. ¿Qué no sabes con qué juntarlo? Aquí tienes 10 ideas que te harán quererlo más que Catalina.

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10 platos rápidos con arroz para salir del paso
Un salteado de arroz apaña muy bien una cena.

Es sencillo de hacer, admite chiquicientas preparaciones y todos tenemos una variedad u otra en la despensa: es arroz es un estupendo salvavidas para esos días -y noches, sobre todo- en los que fallan la inspiración, la nevera o las dos cosas a la vez. Por eso os proponemos una lista de diez recetas variadas con este cereal como protagonista: hay sopas, guisos, sofritos y ensaladas acompañadas de verduras, pescado y -muy poca- carne.

La mayoría parten de un arroz hervido: puedes usar el que prefieras, pero no te pases con la cocción porque en lugar un salteado tendrás unas gachas (que pueden estar buenas, pero no es lo que buscamos). Aunque esto alarga un poco el proceso, recomendamos usar arroz integral: es más nutritivo y sacia más, y durante más tiempo. En las versiones guisadas o cremosas, mejor usa un arroz blanco: los integrales tienen tiempos de cocción diferentes, y no absorben igual el líquido de cocción.

Ensalada de arroz, tomate, bonito en conserva y cebolla

Una ensalada rápida, apañadísima y perfecta para llevar en un táper, siempre que no la aliñes hasta el momento de comerla o unos minutos antes. Mientras se hace el arroz, puedes poner la cebolla en remojo con agua, sal y vinagre -o sal y un chorro de limón- para que pierda fuerza. Alegra tu vinagreta favorita con especias o hierbas aromáticas como orégano y añade aceitunas, pepinillos o alcaparras si quieres un extra de alegría.

Salteado con gambas, espárragos y ajos tiernos

Está a punto de llegar ese momento mágico en el que coinciden la temporada de los espárragos y la de los ajos tiernos: hay que aprovecharla al máximo. Prepáralos salteados con arroz -uno integral de grano largo, como el salvaje o el rojo, le irá muy bien- y pon las gambas o langostinos pelados poco antes de sacarlo del fuego para que no se queden securrios.

Sofrito con panceta, judías verdes y cebolla dulce

Corta la panceta en daditos, ponla en una sartén y, cuando haya soltado su grasa, añade unas judías verdes blanqueadas durante un par de minutos y una buena cantidad de cebolla dulce. Rehógalo todo durante tres minutos a fuego alegre -si has usado muy poca panceta, a lo mejor tienes que poner una gotita de aceite- añade el arroz, especia al gusto, dale vueltas durante un par de minutos más y al plato.

Basmati con guisantes, menta y butifarra

Un platillo volante al rescate. EL COMIDISTA

En la receta original lo preparamos con butifarra del perol y lo mezclamos con arroz salvaje, pero puedes simplificarlo usando un solo tipo de arroz y la butifarra, salchicha o morcilla que tengas más a mano. Si es de sabor muy intenso, rebaja la cantidad para que no se convierta en la única protagonista del plato, y si no tienes guisantes a mano puedes cambiarlos por judías verdes, brócoli cortado en daditos -si son pequeños, con saltearlo será suficiente- o espinacas.

Guisado con lentejas, calabaza y calabacín

Prepara un arroz hervido caldosito: con cuatro veces el volumen de agua o caldo que de arroz asegurarás el tiro, siempre que lo hagas a fuego medio- con un diente de ajo. Mientras se cuece, dora en una sartén un poco de calabaza y calabacín con ajo, cebolla o ambas cosas. Cuando queden tres minutos para que el arroz esté listo, añádele las verduras, unas lentejas cocidas -pueden ser de bote- y tus especias favoritas: conseguirás un plato de cuchara reconfortante y gustoso en apenas 20 minutos.

Meloso con mejillones en escabeche y tomates cherry

Nacara el arroz con un poco de aceite y prepáralo con tres veces su volumen en agua (punto extra si tienes caldo de pescado). Cuando le queden cinco minutos para terminar, ponle el líquido de una lata de mejillones en escabeche -si tiene mucho aceite, quítale un poco- y pasa por la sartén unos tomates cherry. Justo antes de servir, pon los tomates y los mejillones sobre el arroz: un poco de perejil picado, un toquecito de picante y ya tienes la cena lista.

Cremoso con leche de coco, curry, zanahoria, cacahuete y cilantro

Usa el mismo procedimiento que en la receta anterior, pero usando caldo de verdura como líquido de cocción. Dora -sin aceite- un par de zanahorias cortadas en rodajas gruesas por ración; tres minutos antes de que el arroz esté listo añade un chorrito de leche de coco y curry en polvo o pasta al gusto. Emplata con cacahuetes picados y todo el cilantro fresco que quieras.

Poké con bonito, aguacate, algas y sésamo

Puedes ponerle todo esto. POKÉ MAOLÍ

Aliña un arroz hervido -blanco o integral- con un poco de vinagre de arroz, azúcar y sal. Mezcla en un bol bonito cortado en dados con salsa de soja, y sírvelo sobre el arroz con aguacate también en dados, alga nori picada y sésamo al gusto: si quieres añadirle más ingredientes, aquí tienes una lista con muchísimas sugerencias.

En tortilla con champiñones, cebolleta y queso

Cualquiera que haya probado una tortilla de patata y cebolla -o de pan y chistorra- estará de acuerdo en que esta preparación y los carbohidratos se llevan estupendamente. La tortilla de arroz es perfecta para convertir unos restos en un plato único y sabroso (en Italia, en formato frittata, también se usa como plato de aprovechamiento). Puedes usar un poco de queso curado rallado o uno más fundente: si optas por lo segundo y quieres que no se esparrame, vuelca la mitad de la mezcla de huevo en la sartén, esperar un par de minutos a que cuaje un poco, poner el queso -sin llegar al borde- y añadir el resto por encima. Tú decides si quieres la cebolleta cruda o salteada -dependiendo de si usas la parte verde o la blanca, y de lo que te apetezca-, pero los champiñones deben estar bien hechos, para que no suelten agua.

Con salsa de tomate, huevo y plátano verde

El plato favorito de los niños de cualquier edad, ese clásico al que aquí conocemos como ‘arroz a la cubana’ mejora todavía más añadiéndole un plátano verde (puede ser plátano macho o uno normal que no esté demasiado maduro) cocinado. Dependiendo de lo guarrindongo que tengas el día, puedes freír el huevo y el plátano o prepararlos a la plancha con una gota de aceite

¿Cuál es tu plato salvavidas arrocero favorito? Compártelo en los comentarios y alégrale el día a alguien que tenga las musas gastronómicas de vacaciones.

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