Listos para dar vidilla a tus comidas
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Tres aceites aromatizados para potenciar el sabor de tus platos

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Tener estos aceites en la despensa es una forma sencilla de hacer que los platos más básicos saquen todo su potencial. Sólo hay que añadirles un chorrito tanto en crudo como durante la cocción.

Lo mejor que se puede tener en la despensa es algo que no requiera tiempo ni energía a la hora de cocinar. Cuando no te apetece hacer gran cosa y acudes a una tortilla francesa, a un plato de pasta o a una ensalada de forma repetitiva durante varios días, lo que más se agradece es tener algo a mano que pueda aportarle un poco más de brillo a esos platos, y eso es lo que vamos a tratar aquí y ahora: aceites aromatizados con especias.

Hacer este tipo de aceites es tremendamente sencillo, no consume apenas tiempo y aguantan perfectamente durante una larga temporada. Hoy trataremos tres recetas diferentes, pero una vez conozcas la técnica la creatividad es tu aliada: añade hierbas aromáticas como el romero o el orégano, piel seca de cítricos como limón o naranja o ponte más exótico y añade citronela. Tómate esto como una guía básica para alegrar un poco tu día a día.

ACEITE DE JENGIBRE Y SEMILLAS DE MOSTAZA

Este aceite tiene un fondo refrescante gracias al jengibre y las semillas de mostaza que lo hace perfecto para aliñar pescados y ensaladas de pasta, patata o batata; el comino le aporta un toque cálido que contrasta agradablemente. Pruébalo en una ensalada de batata, caballa curada, cebolla morada, aceitunas partidas, perejil y limón. O en esta ensalada de patata. O sobre una pizza con tomate, atún fresco y cebolla.

Ingredientes

  • 200 ml de aceite de oliva
  • 30 g de jengibre fresco cortado en juliana
  • 2 cucharadas de granos de mostaza amarilla
  • 1,5 cucharaditas de comino en grano
  • 1 cucharadita rasa de sal

Preparación

  1. Calentar el aceite de oliva en un cazo a fuego medio con las semillas de mostaza durante cinco minutos.

  2. Bajar el fuego al mínimo, añadir el jengibre, el comino y la sal y cocinar durante 10 minutos. Dejar atemperar, colar y guardar en un recipiente tapado en un sitio fresco, seco y sin olores fuertes.

ACEITE DE CÚRCUMA Y CARDAMOMO

El aroma de la cúrcuma y el cardamomo son potentes y pueden transformar los platos más simples en obras de arte. Prepara un salteado de pollo con curry en polvo, cebolla y ajo y añade un par de cucharaditas al final: acompáñalo de arroz y tendrás un plato sencillo, rápido y lleno de sabor. Pruébalo en una simple tostada con tomate, sal y pimienta o combínalo con tomate en una ensalada con sandía, aceitunas negras, queso paneer, menta y cebolla.

Ingredientes

  • 200 ml de aceite de oliva
  • 15 vainas de cardamomo verde abiertas
  • 3 granos de clavo
  • 1 cucharada de semillas de cilantro
  • 1 cucharadita y media de cúrcuma fresca rallada
  • 1 cucharadita rasa de sal

Preparación

  1. Añadir el aceite en un cazo junto a todas las especias y la cúrcuma.

  2. Cocinar a fuego suave durante 10 minutos. Dejar atemperar, colar, añadir cuatro vainas de cardamomo y guardar en un recipiente tapado en un sitio fresco, seco y sin olores fuertes.

ACEITE PICANTE AL ESTILO CHINO

De los tres, este es el más potente, ya que está lleno de especias y, por tanto, de aroma y sabor. Es necesario utilizar un aceite de sabor neutro para que brillen todas las especias, por lo que utilizo de girasol; pero es igual de válido usar de aguacate, canola o maíz. Realmente lo imprescindible es el chile y los ajos, por lo que no hace falta seguir la lista de ingredientes al pie de la letra, pero si puedes conseguirlo todo conseguirás un aceite mucho más complejo. Este tipo de aceite es básico en la gastronomía de Sichuan y, por lo menos bajo mi opinión, es válido para todo (si te gusta el picante tanto como a mí): añádelo a un salteado de noodles o arroz; a una ensalada china de pollo como esta; a unas berenjenas al vapor con cebolleta o básicamente a cualquier receta que quieras especiar.

Ingredientes

  • 200 ml de aceite de girasol
  • 20 g de jengibre cortado en juliana
  • 2 cucharadas de chile en copos (o ajustar al nivel de picante deseado)
  • 3 ajos pelados y aplastados
  • 2 hojas de laurel
  • 2 ramitas de canela (partidas en trozos para que libere mejor el sabor)
  • 3 piezas de anís estrellado (opcional)
  • 1,5 cucharadas de pimienta de Sichuan (opcional)
  • 1,25 cucharaditas de sal
  • 2,5 cucharadas de semillas de sésamo tostadas

Preparación

  1. Añadir el aceite a un cazo junto a todos los ingredientes excepto las semillas de sésamo y el chile. Cocinar a fuego suave 10 minutos.

  2. Añadir los copos de chile y cocinar 5 minutos más.

  3. Poner las semillas de sésamo en un recipiente. Colar el aceite directamente en el recipiente una vez atemperado y guardar en la nevera con un ajo -de los cocinados- en su interior.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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