Frescos y deliciosos
Frescos y deliciosos.

Espaguetis de calabacín con pesto rojo de anacardos

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Cortar el calabacín en tiras largas que recuerdan a la pasta italiana nos permite preparar platos ligeros y sabrosos con un simple salteado. El de hoy lo acompañamos con un pesto rojo de anacardos.

Los espaguetis de calabacín o calabaguetis son una cosa socorridísima, como decían las abuelas, porque quedan muy ricos, casan con cualquier salsa tradicional para pasta y te estás comiendo un plato con el mismo sabor que esta, pero bastante más sano. Italianos del éter, ya podéis matarme. Abundaremos en el tópico de que son fantásticos para meter más verdura en los menús de los más pequeños, aunque lo mismo es válido para el menú de los mayores, que muchos deberíais igualmente comer más verdura, queridos. Con el nuevo curso me tenéis en plan madre pesada: comeos la verdura de una vez.

Como ya os contó la madre superiora Mònica Escudero aquí, para hacer los espaguetis de calabacín conviene tener un artilugio espiralizador -ahora los hay muy baratos-, que no deja de ser un sacapuntas de verduras que en lugar de sacarte la viruta entera como a un lápiz además te la corta en forma de fideos o espaguetis (aquí tenéis tres platos hechos con este artilugio). Si no quieres comprártelo, pues saca virutas largas con un pelaverduras y córtalas finamente. ¿Qué tampoco tienes pelaverduras? Mira, es que contigo no hay manera…

Mis consejos para unos calabaguetis de impresión son pocos, pero jugosos. Primero, el cocinado debe ser breve para que el calabacín quede al dente, por ello un salteado en wok a punto de fusión nuclear es una de las mejores opciones. Segundo: como el calabacín es una hortaliza que suelta muchísima agua al cocinarse, a mí me gusta escurrir previamente los espaguetis crudos en un colador grande, espolvoreados de sal, que contribuye a extraerles agüita por osmosis. Así reduces el peligro de encontrarte con sopa de calabacín al cocinarlos si la sartén o wok no está suficientemente caliente.

Este plato se remata con un pesto rojo, deliciosa versión siciliana del pesto genovés, en la que se añade tomate fresco o seco, lo que le da su color y nombre. En esta ocasión cambio igualmente las almendras de la fórmula canónica por anacardos: así tenemos unos calabaguetis a medio camino entre lo italiano y lo oriental. Digo yo.

Dificultad

La de conseguir unos espaguetis finitos y largos, y no recocerlos.

Ingredientes

Para 3 o 4 personas

Para el salteado de calabaguetis

  • 2 calabacines medianos
  • 1 cucharadita de sal
  • Un poco de aceite de oliva virgen
  • 1 puñado de anacardos para adornar

Para el pesto rojo

  • 120 g de tomates secos en aceite
  • 1 diente de ajo
  • 90 g de anacardos
  • 50 g de queso parmesano (o una cucharada de levadura nutricional)
  • 70 ml de aceite de oliva virgen
  • 1 ramita de albahaca

Preparación

  1. Para el pesto rojo, triturar los anacardos en una batidora o en mortero.
  2. Agregar el queso ya rallado -o la levadura nutricional-, los tomates escurridos del aceite, el diente de ajo pelado y la albahaca. Triturar hasta que quede fino al gusto.
  3. Agregar algo de agua al gusto hasta conseguir una consistencia de salsa.
  4. Lavar los calabacines y cortarlos en forma de espaguetis por el medio de que se disponga. Poner los espaguetis de calabacín en un colador grande y añadir la cucharadita de sal, masajeando para que se impregnen. Dejar escurrir por lo menos 30 minutos.
  5. Calentar un poco de aceite en un wok o en una sartén amplia a fuego vivo, y saltear brevemente los calabaguetis escurridos hasta que estén al dente. Servir de inmediato con el pesto rojo y anacardos troceados por encima.

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