Albóndigas de cualquier pescado

Si quieres comer más pescado pero te da pereza andar quitando espinas, las bolitas son la solución. Aquí tienes la fórmula básica para prepararlas, más una receta concreta que funciona con merluza o sardinas.

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El pescado es un tipo de alimento tan bueno para el paladar como para la salud. Sin embargo, hay personas -sobre todo de corta edad- a las que les cuesta, bien por su sabor o bien por el miedo a encontrarse con las dichosas espinas. Incluso los fanses debemos reconocer que, si tenemos el día perezoso, nos da un poco de palo enfrentarnos al trabajo de limpiar un pez en el plato.

Las albóndigas son un buen recurso para superar todas esas trabas, y el pescado es tan adecuado para ellas como la carne o las verduras. Sólo tienes que respetar unas proporciones básicas de chicha por un lado y de elementos aglutinantes para que no se deshagan por otro -huevo, pan rallado, queso, etc- y enriquecer la mezcla con otros aromáticos o crujientes. La fórmula está explicada en el vídeo de arriba, donde también encontrarás una receta concreta con salsa exprés incluida.

ALBÓNDIGAS DE PESCADO

Para 4-6 personas

  • 600 g de lomos de sardina o merluza (o cualquier otro pescado). Se puede hacer mitad de un pescado y mitad de otro dividiendo en dos el resto de los ingredientes y trabajando en dos boles.

  • 50 g de piñones (o cualquier otro fruto seco)

  • 1 huevo

  • 25 g de parmesano (o cualquier otro queso curado rallado)

  • 2 cucharadas de perejil picado (o cualquier otra hierba aromática)

  • 2 cucharadas de pan rallado

  • Sal

  • Pimienta negra

Salsa

  • 150 g de tomate muy maduro pelado y despepitado

  • 6 tomates secos

  • 25 g de almendras tostadas

  • 25 g de avellanas tostadas

  • ½ diente de ajo

  • 6 cucharadas de aceite de oliva

  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez

  • Sal

Preparación

  1. Picar el pescado a cuchillo.
  2. Mezclarlo con los piñones, el huevo, el parmesano rallado, el perejil picado, el pan rallado, sal y pimienta negra.
  3. Trabajar la masa con las manos. Si se ve muy húmeda, añadir un poco más de pan rallado.
  4. Con las manos mojadas, formar bolitas y ponerlas sobre un plato untado con aceite. Dejar reposar las albóndigas una hora en la nevera.
  5. Mientras, preparar la salsa triturando, sin pasarse, el tomate maduro pelado y sin pepitas, los tomates secos, las almendras y avellanas tostadas, el perejil, el ajo, el aceite, el vinagre de Jerez, cinco cucharadas de agua y sal.
  6. Dorar las albóndigas en una sartén con un chorro de aceite (también se pueden freír en aceite abundante en una cazuela, o hacerlas al horno a 200 grados unos 15 minutos o hasta que estén ligeramente doradas y hechas por dentro). Servirlas inmediatamente con la salsa para mojar. También están buenísimas en bocadillo.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

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